
El huertecito urbano que tenemos a medias Chus y yo va cobrando forma. Tras dos duras jornadas de trabajo tenemos casi todos los "surquitos" -aún no dominamos la jerga técnica- hechos y el abono repartido. Próximo paso: plantar nuestras primeras matitas de lechugas, pimientos y zanahorias.
Cada vez nos iremos familiarizando más con el duro trabajo en el campo, ahora mismo todo es nuevo. Para próximas jornadas intentaremos evitar:
♥ Llevar ropa no adecuada para la labranza, tal como leggins vaqueros y botas con taconcito, más que nada para no suscitar habladurías.
♥ Equiparnos con el material adecuado. Sin guantes se rompen las uñas y nos clavamos astillitas.
♥ Evitar las horas intensas de calor sin agua para hidratarnos. El trabajo es más duro si solo piensas en tomarte una limonada en una terracita.
♥ Tirarnos buena parte de la jornada amontonando piedrecitas alrededor de la parcela para que quede bonita. Nuestro arrendador nos ha dicho que ahora tendrá que quitarlas todas para poder pasar con su maquinaria.
Seguro que algo crecerá en estas áridas tierras. Las dos hemos jurado no volver a pasar nunca hambre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario